“Voces por el Apruebo”: cinco ejes para abordar el Derecho a la Comunicación

El espacio articulado por el Bloque por el Derecho a la Comunicación expuso en cinco conversatorios los principales problemas y deficiencias  que tiene el actual sistema medial  chileno, como también algunas propuestas para  subsanarlas mediante una nueva regulación amparada en el Derecho a la Comunicación. 

Por Ignacio Muñoz

En las semanas previas al Plebiscito del 25 de octubre, las y los representantes del Bloque por el Derecho a la Comunicación participaron en “Voces por el Apruebo”, un programa cuyo objetivo fue revisar el estado del arte, discutir y aportar nuevas ideas al debate en torno a la importancia de consagrar el Derecho a la Comunicación en la próxima Constitución del país.

A continuación, entregamos un resumen temático rescatando las cinco sugerencias más relevantes desprendidas de los diálogos que se generaron en  el programa “Voces por el Apruebo”  y  que debieran considerarse al momento de reflexionar y posicionar este debate:

Derecho a la Comunicación para Chile

Es la comprensión más amplia establecida por el sistema internacional de Derechos Humanos sobre garantías asociadas a la comunicación como la libertad de expresión, de prensa y acceso a la información. El Derecho a la Comunicación es para todas las personas, e implica poder buscar y recibir información plural, difundirla por cualquier medio de expresión sin discriminaciones ni sujeción a limitaciones económicas, ideológicas o culturales. Por lo tanto,  el Estado debe garantizar el Derecho a la Comunicación para asegurar un entorno mediático libre, plural e independiente.

Más  pluralismo

El diagnóstico hacia los medios de comunicación da cuenta de que existe una carencia de pluralismo en los contenidos ofrecidos por los grandes medios hegemónicos, lo cual podría mejorar incorporando un nuevo marco legal que incluya, por ejemplo, una Ley de Medios. Hay una escasez de medios comunitarios, regionales, o con pertinencia cultural para pueblos originarios, monopolizando así los contenidos informativos, lo que  provoca que se exponga una sola versión de la realidad y del país, menoscabando a  grupos que cuentan con una rica diversidad cultural y social. 

Regulación en la concentración de la propiedad de los medios de comunicación

Chile no cuenta con una regulación que limite la concentración de la propiedad de los medios, aún cuando nuestro país es uno de los que lidera el ranking de concentración en América Latina. De acuerdo a un informe realizado en 2015 por el periodista Luis Breull, en la prensa existe un duopolio manejado por el Grupo Edwards (El Mercurio) y Copesa (La Tercera), que concentran un 80% del universo de lectores. Por otro lado, en el mismo estudio, se señala que los cuatro principales operadores de la TV abierta concentran el 91% de la audiencia total.  El mercado de los medios de comunicación en Chile está completamente liberalizado, pero la competencia es desigual y solo favorece a los grandes grupos económicos (Mastrini y Becerra, 2011). La conclusión a partir de esto, es que se necesita  imperiosamente contar con un sistema donde coexistan los tres sectores de las comunicaciones en igualdad de condiciones: públicos, privados y comunitarios, sin que primen  en este intento los intereses económicos o particulares. 

Medios de comunicación como promotor de los Derechos Humanos y con enfoque de género

Es relevante comenzar a entender y establecer la importancia de la interseccionalidad como enfoque para el trabajo en los medios de comunicación. Se debe avanzar en visibilizar las diversidades en su espectro más amplio: mujeres con discapacidad, mujeres lesbianas, trans, mujeres indígenas, población migrante, mujeres trabajadoras sexuales; rescatando su real dimensión y contexto. Este año, el Consejo Nacional de Televisión realizó un estudio tomando como muestra dos semanas de la programación de cuatro matinales de la televisión chilena. Uno de los resultados reveló que la presencia de mujeres en paneles fue de un 26,6%, frente a un 73,4% de hombres. Del mismo modo, no hay una línea editorial que privilegie incorporar la perspectiva de género o el enfoque en  Derechos Humanos en el ejercicio periodístico. El periodismo debe respetar los derechos de las mujeres, avanzar por medios no sexistas y  no reproducir la violencia simbólica. Los medios tienen la obligación de incorporar una mirada ética y  ajustada al respeto por los Derechos Humanos. 

Tecnologías digitales. Internet  abierto,  libre y seguro

Según datos de la Subsecretaría de Telecomunicaciones, el 87,4% de los hogares chilenos declaró, en 2017, tener acceso a Internet, una cifra de conectividad superior al del promedio de Latinoamérica. Sin embargo, detrás de este promedio al parecer se esconden múltiples brechas tecnológicas, geográficas, etáreas y de género que estos meses de confinamiento tras las pantallas (producto de la pandemia) se han encargado de visibilizar dramáticamente. Muchas de estas desigualdades pasan, en parte, por el modelo económico que hay detrás del abastecimiento y provisión de estas tecnologías.  Dado el desarrollo de las tecnologías que deja fuera a gran parte de la población, es que el Estado debe garantizar el derecho a un acceso a Internet como servicio público y  bien común.

El Bloque pone a disposición los cinco capítulos de “Voces por el apruebo” como un insumo trascendental para las futuras discusiones constituyentes, conversatorios que resumen las diversas miradas y demandas del sector de las comunicaciones de Chile respecto de la actual institucionalidad mediática.

Puedes ver y compartir estos espacios de debate de forma completa en el fanpage de Facebook del Bloque  por el Derecho a la Comunicación, como también en su canal de Youtube.