El derecho a la cultura: propuestas para la discusión constitucional

Por Jaime Mondrías

Foto: Teatro Puerto -Coquimbo

Mucho se ha dicho en el último tiempo acerca de la necesidad de incluir “la cultura” en la nueva constitución y se puede leer una variedad de propuestas interesantes sobre la materia, aunque en muy pocos casos se tiene en cuenta que la cultura depende de una fuerza de trabajo humana y que la actividad cultural es imposible de sostener sin esa fuerza de trabajo. Este documento busca poner el acento en la necesidad de construir una red de protección que atienda las necesidades específicas de esta fuerza laboral, de modo de garantizar su posición central en el desarrollo de la sociedad.

Las y los trabajadores de la cultura, las y los cultores que portan saberes ancestrales, las y los artistas, intérpretes y ejecutantes, las y los creadores de cultura, las y los productores culturales y sus equipos técnicos no están siendo contemplados en los discursos constituyentes, como si la cultura fuera un fenómeno de combustión espontánea y no requiriera de esfuerzo, planificación, perseverancia y talento.

Es probable que si se le pregunta a las cientos de candidaturas sobre si apoya la idea de incluir la cultura en la Nueva Constitución, la respuesta sea unánime sí. Esto sólo se entiende como un logro de la movilización social que remueve los cimientes del Estado, el despertar de las personas en Chile se debe a un cambio cultural, la manifestación que gestó los cambios estructurales se puede graficar, culturalmente, en la figuración relevante de las banderas de los pueblos originarios que habitan Chile, en desmedro de la figuración de banderas de las organizaciones sociales y de los partidos políticos.

Para encaminar esta discusión es indispensable considerar cuatro aspectos  esenciales:

El primer aspecto es El Pacto internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, adoptado por la asamblea general de la Organización de las Naciones Unidas el 19 de diciembre de 1966 y promulgado[i]  por Chile en 1989, en su Artículo 15 numeral primero, literales a) y b) establece que: Los Estados Partes en el presente Pacto reconocen el derecho de toda persona a participar en la vida cultural y a Gozar de los beneficios del progreso científico y de sus aplicaciones. Este compromiso que Chile ha adquirido con anterioridad debiera verse plasmado en el nuevo texto Constitucional que la Convención redactará.

Contrastada con la realidad de los números, se entiende y justifica la  demanda ciudadana de agregar “la cultura” en la Carta Fundamental ya que “el derecho a la participación de las personas en la vida cultural del país” está lejos de ser universal; los datos oficiales más recientes son aportados por la segunda encuesta Nacional de Participación y Consumo Cultural (ENPCC)[ii], del año 2017, publicada el 2018; arrojando números desalentadores, los porcentajes de personas que declaran nunca en su vida haber asistido a un espectáculo de Teatro son un 35,8%, Danza un 34,3%, Ópera un 84,6%, Música Clásica un 74,7%, Música Actual un 35%, Cine 12%, Exposiciones de Arte un 53%, Circo un 16%, mientras que un 31,7% aseguró nunca haber comprado Artesanía.

En los lineamientos centrales del actual texto Constitucional no se encuentran suficientes resguardos para permitir el pleno ejercicio de los derechos que se mencionan y que se desean agregar, aunque en el Artículo primero se establecen someramente obligaciones que el Estado debe asumir, en cuanto a su deber de “crear las condiciones sociales que permitan a todos y a cada uno de los integrantes de la comunidad nacional su mayor realización espiritual y material”, en pleno siglo XXI no se puede entender la realización personal sin abarcar la dimensión cultural y emocional de las personas, quizá estos conceptos podrían sustituir al vocablo espiritual en la nueva redacción o simplemente agregarse a continuación.

Pero el análisis cuantitativo no es suficiente, ya que es necesario entender “la cultura” como algo que va mucho más allá del consumo de bienes culturales, la cultura también es posible definir como la esencia de las personas, sus saberes y conocimientos, la manera de vivir la propia identidad en el cotidiano de las personas, la forma de relacionarse y de organizarse, sin perder la identidad, en la amplia diversidad que existe y en el contexto de un mundo cada vez más “globalizado”.

Visibilizar en la Constitución nueva y dar el valor que corresponde a la diversidad cultural será el paso previo al desarrollo y al diálogo entre los pueblos que habitan el territorio de Chile. No es casual que aspectos centrales de la nueva “economía circular” se asemejen tanto a los preceptos de vida de los pueblos originarios, como la necesidad de preservar la naturaleza, hacer uso razonable de los recursos que nos brinda.

El segundo aspecto a abordar para entender la demanda de llevar “la cultura” a la nueva constitución se fundamenta, legalmente, en que en el año 2007 Chile promulga la “la Convención sobre la Protección y Promoción de la Diversidad de las Expresiones Culturales”[iii] , que tiene rango de tratado internacional, que es promovido por la Organización de las Naciones para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) y que viene a instalar a la “Diversidad Cultural” en el plano del Patrimonio de la Humanidad, el especial énfasis de la Convención está en el desarrollo de  los derechos culturales de las personas, con resguardo de las identidades regionales en un mundo cada vez más conectado, obligando a los Estados parte a generar un entorno que reconozca, proteja y promueva a todas las expresiones artísticas y culturales el derecho manifestarse en su diversidad creadora y que entiende la diversidad cultural como un motor de diálogo y de desarrollo de los pueblos y de las naciones, que concibe a la cultura como algo que va mucho más allá de la experiencia vivencial, que aborda toda la actividad humana y no sólo lo que se reconoce tradicionalmente como “actividad cultural”.


El tercer aspecto a considerar es la Censura. En la historia de la democracia reciente en Chile se conocen varios casos de censura Estatal, que afectaron a las artes y que nunca fueron sancionados, aunque el texto Constitucional vigente en el  Artículo 19 que establece Deberes y Derechos Constitucionales, en su numeral 12,  expresa  “La libertad de emitir opinión y la de informar, sin censura previa, en cualquier forma y por cualquier medio”. En el mismo Artículo 19, en el numeral 25 indica que todas las personas tienen “La libertad de crear y difundir las artes”.

Pero en la realidad, los atropellos a la libertad de expresión y la censura no tienen  sanción y quienes no son tan jóvenes podrán recordar los casos más bullados. Al principio de esta última treintena democrática, cuando se inició el FONDART, se censuró la obra de un pintor que había ganado ese fondo. La historia se hizo pública como pintura de Simón Bolívar a torso desnudo, exhibiendo unos senos femeninos. Se habló en primera instancia de pedir al autor de la obra que eliminara las formas femeninas, pero no fructificó, así como no hubo exhibición pública de la obra. (Eduardo Frei Ruiz Tagle, 1994-2000)

Cuando Mariana Aylwin era Ministra de Educación, el mismo FONDART financió un proyecto teatral colectivo, basado en la figura de Arturo Prat, las reseñas son extensas en internet, pero lo curioso es que renunció la directora del Fondart porque la Ministra le había prohibido asistir al estreno de la obra y la Ministra siguió en el cargo. Sin sanciones para la Ministra que ahora está postulando como candidata independiente para escribir la nueva constitución de la República. (Ricardo Lagos Escobar, 2002)

La directora del Centro Cultural del Palacio de la Moneda renunció a su cargo cuando le pidieron que censurara la obra de Nicanor parra, agrupada en la exposición “El pago de Chile” que presentaría a los presidentes de Chile impresos en una gigantografía colgando de una soga al cuello. La Directora renunció, la muestra se exhibió, la inauguró la Presidenta, que no estaba colgando de una soga como todos sus antecesores. (Michlelle Bachelet Jeria, 2006)

Recientemente, el Ministerio de las Culturas financió una intervención lumínica a Delight Lab que fue violentada con un foco de luz, que impidió la proyección que el Estado financió. No ha habido a la fecha información de las personas que estaban en plena cuarentena, con resguardo, censurando el arte. Apenas conocimos un publicación en Twitter de la Ministra Valdés, condenado en general la censura, sin referirse al hecho puntual. (Sebastián Piñera Echenique, 2020)

Estos casos se encuentran ampliamente documentados y no es imperioso profundizar en ellos para el objeto de este análisis, lo que nos debe dejar como lección es la necesidad que los actos de censura no queden impunes y que ameritan sanción reparadora. Para que esto se verifique es importante agregar en el nuevo texto Constitucional que el derecho  a la libertad de expresión y la libertad de creación estén asegurados por el sistema de garantías chileno, incluyendo el derecho a la “inviolabilidad de las obras artísticas”, que además contemple mecanismos de tutela eficientes.

Adicionalmente se puede decir que en Chile está penalizado el ejercicio de la profesión artística sin la autorización del Estado y se hace urgente comenzar este debate, por las siguientes tres razones:

a)  Gobierno de Piñera insiste en tramitar proyecto de ley, boletín 8335-24, que es un proyecto antiguo, de cuando Cruz Coke era presidente del Consejo Nacional de la Cultura y establece que las personas que quieran hacer uso de la calle para su actividad cultural deberán solicitar un permiso Municipal. Para ciertas actividades culturales tradicionales, como las y los Chinchineros que son por esencia itinerantes  significa el fin de su tradición, ya que deberán solicitar un permiso en cada municipio donde deseen trabajar.  Este proyecto de ley se puede considerar regresivo, toda vez que restringe a la obtención de un permiso municipal la  “libertad de crear y difundir las artes”.

b) Otra traba que el sistema impone a la cultura popular, que se realiza en el espacio público, afecta a las personas que ejecuten música en el Metro de Santiago son detenidas por mendicidad y pasadas a los Juzgados de Policía Local. Cuando se trata de la vía pública  la situación no es más satisfactoria, por ejemplo la Artesanía en Chile es considerada como comercio ambulante ilegal y las infracciones son atendidas por los mismos Juzgados de Policía Local, decretando decomiso de especies que son creaciones de alto valor cultural.

c) Estos procedimientos no son los únicos a los que pueden ser sometidos las y los cultores populares y artistas callejeros, ya que persiste en el Código Penal chileno en el Artículo N° 495, que establece que será penado con multa de una unidad tributaria mensual, Numeral 8° “El que diere espectáculos públicos sin licencia de la autoridad, o traspasando la que se le hubiere concedido.”. A la luz de este antecedente, noes imposible afirmar que en Chile exista una verdadera “libertad de crear y difundir las artes”, nada se puede considerar de libre ejercicio si es necesario pedir un permiso de la autoridad.

El cuarto aspecto es la Recomendación relativa a la Condición del Artista; un documento de la UNESCO del año 1980 que recobra vigencia en la actualidad pandémica, que ha develado dos cosas a nivel global.

Por una aparte  las personas en su encierro elevaron considerablemente el consumo de productos culturales y la Organización Mundial de la Salud ha recomendado por primera vez incluir el arte y la cultura en el sistema sanitario, reconociendo su aporte en el cuidado de distintos aspectos de la salud y por otra parte, la precariedad laboral del sector cultural, que a once meses de haber paralizado, aún no retorna a la actividad.

El Observatorio de políticas Culturales (OPC) ha realizado un Monitoreo de Trabajadores de la Cultura[iv] en pandemia y entre los resultados que publican su página electrónica, que grafican el mes anterior a la muestra (Octubre del 2020) se observan desalentadoras cifras, que grafican el desamparo social en que las y los trabajadores del sector cultural, que no son sólo artistas, también un fuerte y diverso equipo técnico,

“Sin considerar el primer retiro del 10% de  la AFP, ya que corresponde a los ahorros propios, el 45% de este grupo de trabajadores no recibió ninguna ayuda del Gobierno durante el último mes. Principalmente, las ayudas que se obtuvieron en este grupo durante el último mes fueron el IFE (22,7%), el aporte fiscal para la clase media (20,5%) y el préstamo a través de la ley de protección de los trabajadores independientes (18,9%) .En la escala del 1 al 7, en promedio, este grupo califica con un 2,7 las ayudas brindadas por el Gobierno”

Adoptar la recomendación relativa a la Condición del Artista en Chile de la UNESCO[v] y generar un marco legal nuevo, con rango constitucional, que vengan a aplicar las medidas que sugiere, como por ejemplo las que se relacionan con la formación, la seguridad social, el empleo y las condiciones fiscales, en particular para los que trabajan por cuenta propia, así como reconocer que la mayoría de los artistas trabajan de manera independiente, contractual o freelance y requieren acceso a la seguridad social, seguro de salud, beneficios de jubilación y otros programas sociales que están disponibles para otras categorías de profesionales”.


[i] Biblioteca del Congreso Nacional, promulga el Pacto Internacional De Derechos Económicos, Sociales Y Culturales, adoptado por la Asamblea General De La Organización De Las Naciones Unidas el 19 de diciembre de 1966, suscrito por chile el 16 de septiembre de 1969. https://www.bcn.cl/leychile/navegar?idNorma=12382

[ii] Consejo Nacional de la Cultura u de las Artes. Encuesta Nacional de Participación Cultural 2017, Página 107. Disponible en : www.cultura.gob.cl/wp-content/uploads/2018/03/enpc_2017.pdf

[iii][iii] Biblioteca del Congreso Nacional, promulga la Convención sobre la Protección y Promoción de la Diversidad de las Expresiones Culturales y su anexo https://www.bcn.cl/leychile/navegar?idNorma=262136

[iv] Observatorio de Políticas Culturales (OPC)  Segundo Monitoreo de Trabajadores de la Cultura. http://www.observatoriopoliticasculturales.cl/wp-content/uploads/2021/02/2do-Monitoreo-de-Trabajadores.pdf

[v] La Recomendación de 1980 relativa a la Condición del Artista (UNESCO) es.unesco.org/creativity/monitoreo-e-informes/monitoreo-tematico/condicion-del

Colegio de Periodistas de Chile observó limitaciones al trabajo de la prensa durante las elecciones

El balance realizado por la organización indicó diversas limitaciones a la libertad de prensa, como prohibición de acceso a locales de votación y conteo de votos.

Por Colegio de Periodistas

El Colegio de Periodistas de Chile detectó, gracias al trabajo del equipo de Veedoras y Veedores por el Derecho a la Comunicación, diversas limitaciones a la libertad de prensa durante el Plebiscito Nacional, muchas debido a la falta de criterio y respeto a los protocolos del Servicio Electoral en los locales de votación. Según lo observado por periodistas colegiados en diversas regiones del país, durante la jornada del 25 de octubre existió impedimentos para acreditarse como prensa para aquellos periodistas independientes, ausencia de listado de medios autorizados para entrar a los locales de votación, prohibición y expulsión de periodistas desde los locales de votación y conteo de votos; y detención de profesional de comunicación.

Para la presidenta del Colegio de Periodistas de Chile, Nathalie Castillo, el principal problema fue la falta de diálogo entre las autoridades con la prensa más allá de las y los representantes de los medios nacionales. “El Colegio de Periodistas participó en reuniones organizadas por el SERVEL para informar cómo sería el protocolo para el trabajo de la prensa durante el día de las elecciones. Sin embargo, lo que se vio en diversas regiones del país fue la discrecionalidad absoluta de encargados de locales que no sólo impidieron a los profesionales de comunicación de hacer su trabajo, sino que también limitaron a la ciudadanía en su derecho a informarse de forma plena y transparente”.

Entre los problemas detectados están:

El ingreso a los locales de votación quedó a criterio del encargado de local, pese a que la prensa contaba con toda la certificación del Colegio y credenciales; además, SERVEL manejó un listado paralelo de medios oficiales negando el ingreso a los medios alternativos profesionales en Iquique.

Detención de un profesional de comunicación y retención de su celular en Aysén.

Expulsión de un equipo de televisión de los locales de votación en el Estadio Nacional.

Limitación de tiempo para la captación de imágenes, aun cuando no había problemas de aforo, en Valparaíso.

Prohibición de acceso a los locales de votación y conteo de votos en todo el país.

Limitación de acreditación a prensa independiente según formulario creado por SERVEL.

Para el periodista Víctor Pino, asesor del Colegio de Periodistas y coordinador del equipo de Veedoras y Veedores por el Derecho a la Comunicación, el trabajo de capacitación y de coordinación en todo el país permitió limitar los alcances de las fallas del proceso plebiscitario.

“Hay que felicitar a cada veedora y veedor, quienes estuvieron en terreno para acompañar el trabajo de la prensa y pudieron orientar a los encargados de los locales de votación, quienes desconocían totalmente las necesidades de las y los profesionales de comunicación, y que en diversos lugares restringieron el ejercicio pleno de la Democracia”, sostuvo.

Frente a las dificultades enfrentadas por la prensa de todo el país Nathalie Castillo hizo un llamado al SERVEL a mejorar su protocolo y adecuarlo a la realidad de la prensa de todo el país no solo de los grandes medios.  “Le pedimos al director de SERVEL, Patricio Santamaria, que considere la información levantada por el Colegio de Periodistas de Chile y adecúe su protocolo de prensa en base a la realidad vista en diversas regiones del país, de modo que las y los periodistas puedan ejercer su labor sin limitaciones ni depender de criterios individuales, y se respete el derecho de las personas a informarse plenamente en vista a los próximos procesos eleccionarios que vivirá el país”.

“Voces por el Apruebo”: cinco ejes para abordar el Derecho a la Comunicación

El espacio articulado por el Bloque por el Derecho a la Comunicación expuso en cinco conversatorios los principales problemas y deficiencias  que tiene el actual sistema medial  chileno, como también algunas propuestas para  subsanarlas mediante una nueva regulación amparada en el Derecho a la Comunicación. 

Por Ignacio Muñoz

En las semanas previas al Plebiscito del 25 de octubre, las y los representantes del Bloque por el Derecho a la Comunicación participaron en “Voces por el Apruebo”, un programa cuyo objetivo fue revisar el estado del arte, discutir y aportar nuevas ideas al debate en torno a la importancia de consagrar el Derecho a la Comunicación en la próxima Constitución del país.

A continuación, entregamos un resumen temático rescatando las cinco sugerencias más relevantes desprendidas de los diálogos que se generaron en  el programa “Voces por el Apruebo”  y  que debieran considerarse al momento de reflexionar y posicionar este debate:

Derecho a la Comunicación para Chile

Es la comprensión más amplia establecida por el sistema internacional de Derechos Humanos sobre garantías asociadas a la comunicación como la libertad de expresión, de prensa y acceso a la información. El Derecho a la Comunicación es para todas las personas, e implica poder buscar y recibir información plural, difundirla por cualquier medio de expresión sin discriminaciones ni sujeción a limitaciones económicas, ideológicas o culturales. Por lo tanto,  el Estado debe garantizar el Derecho a la Comunicación para asegurar un entorno mediático libre, plural e independiente.

Más  pluralismo

El diagnóstico hacia los medios de comunicación da cuenta de que existe una carencia de pluralismo en los contenidos ofrecidos por los grandes medios hegemónicos, lo cual podría mejorar incorporando un nuevo marco legal que incluya, por ejemplo, una Ley de Medios. Hay una escasez de medios comunitarios, regionales, o con pertinencia cultural para pueblos originarios, monopolizando así los contenidos informativos, lo que  provoca que se exponga una sola versión de la realidad y del país, menoscabando a  grupos que cuentan con una rica diversidad cultural y social. 

Regulación en la concentración de la propiedad de los medios de comunicación

Chile no cuenta con una regulación que limite la concentración de la propiedad de los medios, aún cuando nuestro país es uno de los que lidera el ranking de concentración en América Latina. De acuerdo a un informe realizado en 2015 por el periodista Luis Breull, en la prensa existe un duopolio manejado por el Grupo Edwards (El Mercurio) y Copesa (La Tercera), que concentran un 80% del universo de lectores. Por otro lado, en el mismo estudio, se señala que los cuatro principales operadores de la TV abierta concentran el 91% de la audiencia total.  El mercado de los medios de comunicación en Chile está completamente liberalizado, pero la competencia es desigual y solo favorece a los grandes grupos económicos (Mastrini y Becerra, 2011). La conclusión a partir de esto, es que se necesita  imperiosamente contar con un sistema donde coexistan los tres sectores de las comunicaciones en igualdad de condiciones: públicos, privados y comunitarios, sin que primen  en este intento los intereses económicos o particulares. 

Medios de comunicación como promotor de los Derechos Humanos y con enfoque de género

Es relevante comenzar a entender y establecer la importancia de la interseccionalidad como enfoque para el trabajo en los medios de comunicación. Se debe avanzar en visibilizar las diversidades en su espectro más amplio: mujeres con discapacidad, mujeres lesbianas, trans, mujeres indígenas, población migrante, mujeres trabajadoras sexuales; rescatando su real dimensión y contexto. Este año, el Consejo Nacional de Televisión realizó un estudio tomando como muestra dos semanas de la programación de cuatro matinales de la televisión chilena. Uno de los resultados reveló que la presencia de mujeres en paneles fue de un 26,6%, frente a un 73,4% de hombres. Del mismo modo, no hay una línea editorial que privilegie incorporar la perspectiva de género o el enfoque en  Derechos Humanos en el ejercicio periodístico. El periodismo debe respetar los derechos de las mujeres, avanzar por medios no sexistas y  no reproducir la violencia simbólica. Los medios tienen la obligación de incorporar una mirada ética y  ajustada al respeto por los Derechos Humanos. 

Tecnologías digitales. Internet  abierto,  libre y seguro

Según datos de la Subsecretaría de Telecomunicaciones, el 87,4% de los hogares chilenos declaró, en 2017, tener acceso a Internet, una cifra de conectividad superior al del promedio de Latinoamérica. Sin embargo, detrás de este promedio al parecer se esconden múltiples brechas tecnológicas, geográficas, etáreas y de género que estos meses de confinamiento tras las pantallas (producto de la pandemia) se han encargado de visibilizar dramáticamente. Muchas de estas desigualdades pasan, en parte, por el modelo económico que hay detrás del abastecimiento y provisión de estas tecnologías.  Dado el desarrollo de las tecnologías que deja fuera a gran parte de la población, es que el Estado debe garantizar el derecho a un acceso a Internet como servicio público y  bien común.

El Bloque pone a disposición los cinco capítulos de “Voces por el apruebo” como un insumo trascendental para las futuras discusiones constituyentes, conversatorios que resumen las diversas miradas y demandas del sector de las comunicaciones de Chile respecto de la actual institucionalidad mediática.

Puedes ver y compartir estos espacios de debate de forma completa en el fanpage de Facebook del Bloque  por el Derecho a la Comunicación, como también en su canal de Youtube.

Liberan formulario para denunciar y registrar situaciones de censura

La fundación Datos Protegidos y Testigo en Línea monitorearán información relacionada al 18 de octubre y próximo Plebiscito Electoral.

La fundación Datos Protegidos en conjunto con Testigo en Línea pusieron a disposición un formulario para registrar y documentar situaciones de censura de contenidos, bloque de cuentas y cualquier otro hecho que implique y comprometa la libre circulación de contenidos en las plataformas, a partir de la aplicación de cualquiera de las llamadas normas o políticas de moderación de contenidos, en especial para registrar lo que sucede en fechas relevantes como el primer aniversario de la revuelta social, y las votaciones en el Plebiscito Electoral del próximo domingo 25 de octubre.

Esta iniciativa es un acción que sigue la misma línea de trabajó que anteriormente la fundación Datos Protegidos realizó junto al Observatorio del Derecho a la Comunicación, quienes levantaron un informe relacionado a la violación de la libertad de expresión desde el 18 de octubre de 2019, denominado Informe sobre vulneraciones a la libertad de expresión en el contexto de las movilizaciones y protesta

El formulario de registro está disponible en el link
https://es.surveymonkey.com/r/internetlibrechile
También se puede enviar un contacto al email hola@datosprotegidos.org


«Tómate la Vida Muy a Pecho»: lanzan campaña preventiva contra el cáncer de mama

La Corporación Valientes, en conjunto con el Colegio de Periodistas de Chile; el Colegio de Matronas y Matrones; el Colegio de Enfermeras de Chile, agrupados en la Mesa Regional de promoción de la salud, prevención y detección del cáncer, dieron inicio a la campaña de prevención del cáncer de mama, titulada “Tómate la Vida Muy A Pecho” la cual está acompañada de videos protagonizado por varias mujeres que invitan a tomar conciencia. En el Mes de Sensibilización sobre el Cáncer de Mama, el llamado es a prevenir, y considerar las altas cifras de mortalidad en nuestro país: el cáncer de mama representa la causa de muerte más frecuente de mujeres en edad reproductiva, además de concientizar sobre la práctica frecuente de desestimar la importancia de una detección temprana.

Tanto en Chile como en el mundo, se calcula que tres mujeres mueren diariamente producto de esta enfermedad.  En nuestro país se diagnostica un cáncer de mama cada tres horas, y una de cada cuatro mujeres que tiene cáncer padece este tipo, según cifras de la clínica Las Condes y rescatadas por la Corporación Valientes. Sin cuestionamientos, los datos epidemiológicos causan un impacto, pero la realidad actual es que muchos pacientes no consideran la mamografía como una prioridad, considerando erróneamente que el cáncer no se encuentra en sus genes, cuando la mayor parte de los casos se presenta en mujeres sin antecedentes familiares que daten de este cáncer. 

Desde el Colegio de Periodistas de Chile,  decidieron ser parte de este llamado como un aporte hacia la información que debe circular en un asunto tan relevante relacionado a la salud pública. En este sentido, Nathalie Castillo, presidenta nacional del gremio sostiene que “es primordial entender que la detección temprana del cáncer de mama puede hacer una gran diferencia entre las mujeres que lo padecen. Como Colegio de Periodistas nos sumamos a esta iniciativa dada la importancia que tiene comunicar e informar oportunamente los alcances de esta enfermedad, todas y todos tenemos una gran responsabilidad social”.

Por su parte, Mónica Toro, presidenta de la Corporación Valientes, reveló que el nombre de la campaña “nació con nuestras pares”  y agrega “nos dimos cuenta que una de las acciones más comunes es desestimar el examen preventivo, sobre todo por falta de antecedentes genéticos. Por lo mismo, decidimos hacerle un llamado a todas las mujeres a tener presente la importancia de la detección temprana”.

Mujeres que luchan cada día contra todas las probabilidades te instan resguardar tu salud, realizando autoexámenes mensuales, en busca de cualquier indicio, y comprometiéndose con un examen médico anual. El llamado principal es a prevenir, frenando el avance tempranamente, esperando reducir las probabilidades de metástasis. Tomándonos la vida muy a pecho, priorizando la salud y entendiendo la importancia de detectar a tiempo este cáncer.

Opinión: Derecho a la comunicación, libertad de expresión y nueva Constitución

Qué es el Derecho a la Comunicación

Por: Observatorio del Derecho a la Comunicación, ODC.

La emergencia del derecho a la comunicación tiene algunas décadas de trayectoria, y ha tomado protagonismo en momentos de debate internacional respecto al estado de las comunicaciones. Entre los hitos destaca la discusión en los años 80 a raíz de la publicación por la UNESCO del Informe MacBride, «Voces múltiples, un solo mundo», o más recientemente, las propuestas de las organizaciones de la sociedad civil en la Cumbre Mundial sobre la Sociedad de la Información (CMSI) que se desarrolló entre 2003 y 2005.

Distintos autores han abordado la conceptualización del Derecho a la Comunicación (Sáez, 2015), si bien lo han hecho desde tres enfoques distintos. El comunicólogo Cees Hamelink (2003) lo considera como un concepto paraguas que contiene varios derechos: derechos de información, derechos culturales, derechos de protección, derechos colectivos y derechos de participación. Garantizar condiciones equitativas para todos los actores en el acceso y uso de Internet. Para la jurista Paula Saffon (2007) se trata de un derecho autónomo, que forma parte del contenido de la libertad de expresión, vinculado al desarrollo de la sociedad de la información, que garantiza a todas las personas no solo el acceso a la información, sino la posibilidad de producirla y convertirla en conocimiento, un enfoque similar al contenido en la Declaración de la Conferencia de San José de Costa Rica (UNESCO, 1974). En el ámbito de las políticas de comunicación se suele utilizar el término como un sinónimo de libertad de expresión (Loreti y Lozano, 2014). Como concepto no se incluye explícitamente en los tratados internacionales y, como acabamos de indicar, en la doctrina no se ha consolidado su significado, por lo que desde el punto de vista jurídico es un concepto jurídico indeterminado. Es decir, no posee una definición jurídica.

Algunas constituciones recientes incorporaron un enfoque desde el Derecho a la Comunicación. El texto de Bolivia, por ejemplo, opta por el reconocimiento expreso del Derecho a la Comunicación, pero sin definir su contenido o establecer garantías para su ejercicio, mientras las constituciones de Ecuador y México optan por establecer un amplio catálogo de derechos y obligaciones vinculados con las libertades expresivas.

El Derecho a la Comunicación como un conjunto de demandas

Lo anterior no imposibilita su uso coloquial en torno a la profundización del respeto a un derecho previamente reconocido, como es la libertad de expresión. En este sentido, han sido principalmente las organizaciones de la sociedad civil las que más se han referido al Derecho a la Comunicación para reclamar la democratización de la comunicación y denunciar situaciones como la discriminación a las radios comunitarias, la concentración de los medios de comunicación, la vulneración de los derechos de las audiencias, la brecha de acceso a la sociedad de la información, la precariedad del trabajo periodístico y su incidencia en la calidad de la información.

Desde esta perspectiva debemos entender el Derecho a la Comunicación no como un concepto jurídico que viene a sustituir a los existentes sino, más bien, como un conjunto de demandas por parte de los sectores que encuentran obstáculos para expresarse y comunicar y reclaman otra forma de abordar la comunicación. Las demandas se refieren a varias dimensiones: cómo se entienden algunos derechos, cómo se aplican derechos ya reconocidos, las deficiencias normativas o el rol del Estado para garantizar estos derechos.

Robustecer la libertad de expresión para garantizar el derecho a la comunicación

En países como Chile se ha desnaturalizado el sentido y alcance de la libertad de expresión. El marco normativo resulta deficiente y contradictorio, alternando enfoques extremadamente liberales con enfoques restrictivos y su aplicación es aún más deficiente. Ejemplos como la persecución penal de injurias, calumnias o el castigo con cárcel por la falta de autorización para radiodifusión, o en el ámbito de los medios de comunicación la exigencia de registro previo para difundir medios de comunicación, ausencia de medidas para garantizar el pluralismo en un ecosistema de medios concentrado. En Chile la libertad de expresión ha sido confundida con la protección de los derechos de propiedad y libertad de empresa de unos pocos.

Esta concepción de la libertad de expresión contrasta con el desarrollo que ha tenido este derecho en el ámbito internacional, tanto desde la teoría de los derechos fundamentales como en la doctrina desarrollada por los organismos de derechos humanos. En este sentido es relevante tomar los pronunciamientos tanto de la Comisión como de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (1985), que desde hace décadas han declarado la libertad de expresión como un derecho de doble dimensión, individual y colectiva, que que tiene por objeto fortalecer el funcionamiento de sistemas democráticos pluralistas y deliberativos (CIDH, 2010).

Si bien el derecho a la libertad de expresión en Chile ha sido maltratado, no debemos caer en el error de desechar este derecho y buscarnos otro. En este sentido, la reivindicación del Derecho a la Comunicación en Chile debe destinarse, también, a una reapropiación y ampliación de garantías para el ejercicio de la libertad de expresión, incorporando al derecho interno los mejores estándares internacionales tanto en materia de libertad de expresión como en otros derechos y libertades relacionadas (asociación, reunión, participación), con un enfoque desde los derechos humanos. Esto debe de ir acompañado de instituciones que protejan estos derechos y su disfrute por parte de todos y no sólo de unos pocos.

Consagración constitucional del derecho a la comunicación. Traducir las demandas en garantías jurídicas

La discusión de una Nueva Constitución para Chile abre la oportunidad de avanzar hacia la democratización de la comunicación. En este sentido cabe preguntarse si la sóla mención del Derecho a la Comunicación en el texto constitucional resulta suficiente para consagrar este derecho.

Como se ha indicado anteriormente la definición jurídica del Derecho a la Comunicación se encuentra abierta, en el constitucionalismo comparado no se ha concretado su contenido, y como concepto tampoco se incluye en los tratados internacionales. En consecuencia, la inclusión del término Derecho a la Comunicación, si no va acompañada de una definición o de medidas concretas, queda a la interpretación del órgano legislador y del Gobierno de turno.

Desde el Observatorio del Derecho a la Comunicación (ODC) consideramos que lo fundamental es enfocarnos en el contenido o finalidad del Derecho a la Comunicación, para que la nueva carta fundamental incorpore una serie de principios y garantías que se vinculan con nuestras demandas. En este sentido destacamos los siguientes aspectos constitucionales que consideramos claves para la consagración material del Derecho a la Comunicación:

1- Fortalecimiento del derecho a la libertad de expresión: (1) Reconocimiento de doble dimensión, individual y colectiva, de las libertades expresivas, incluir garantías para el pluralismo, el ejercicio del periodismo y la prohibición de la censura previa; (2) Establecer un sistema de límites similar al contenido en tratados internacionales (test tripartito); (3) Incorporar la dimensión social de los derechos de comunicación pública y el deber del Estado de fomentar estos derechos e impulsar medios públicos y comunitarios.

2- Fortalecimiento de otros derechos conectados: el derecho de reunión, la participación ciudadana, los derechos sindicales, la protección de la educación y la privacidad en el contexto digital, o la función social del derecho a la propiedad, por señalar los principales.

3. Cláusulas constitucionales estructurales: (1) Rol activo y no subsidiario del Estado: los poderes públicos no deben limitarse a no interferir en el ejercicio de estas libertades (acción negativa) sino que debe tener un rol activo en promover estos derechos (acción positiva); (2) Principio de igualdad: la constitución debe garantizar la igualdad material, no sólo la formal; (3) Reconocimiento de un Estado plurinacional para garantizar el respeto y reconocimiento del pluralismo y la diversidad.

REFERENCIAS

Corte IDH (1985): “La Colegiación Obligatoria de Periodistas” Opinión Consultiva 5-85.

Comisión IDH (2010): Marco jurídico interamericano del derecho a la libertad de expresión.

Hamelink, Cess (2003): El derecho a comunicarse.

Loreti, Damián y Lozano, Luis (2014): “El derecho a comunicar. Los conflictos entorno a la libertad de expresión en las sociedades contemporáneas”.

Sáez, Chiara (2015): Derecho a la Comunicación y Nueva Constitución.

Saffon, María Paula (2007): El Derecho a la Comunicación: un derecho emergente.

UNESCO (1976): Declaración de la Conferencia de San José de Costa Rica.

Plebiscito 25O: Equipo de veedoras y veedores saldrán a las calles a defender el derecho a la comunicación

La iniciativa nace desde el Colegio de Periodistas de Chile con el propósito de observar y denunciar vulneraciones de derechos por parte de las fuerzas de orden público hacia la prensa.

Por Ignacio Muñoz.

El pasado jueves 15 de octubre se realizó la primera capacitación para el nuevo equipo de veedoras y veedores de la comunicación del Colegio de Periodistas de Chile, espacio que surge como una necesidad ante la aproximación de dos fechas históricas para el país: el aniversario del 18-O y el plebiscito del 25 de octubre.

Además de la relevancia histórica, esta instancia de organización también cobra sentido por las vulneraciones de derechos ejercidas por las fuerzas de orden (Carabineros, unidad de Control de Orden Público) hacia la prensa que ha cubierto manifestaciones desde el inicio de la protesta social hasta hoy.

Al respecto, el presidente del Consejo Regional Valparaíso, Danilo Ahumada, compartió parte de su testimonio cuando fue víctima del actuar injustificado de Carabineros, siendo detenido mientras desarrollaba su labor profesional como periodista del medio UPLA TV cubriendo una manifestación en el marco del día internacional de las y los trabajadores. En dicha detención él y sus colegas fueron roseados con gas pimienta, provocándoles quemaduras, y posteriormente llevados a calabozos con luces que les imposibilitaban ver. Frente a esto, concluyó que “es importante conocer los canales que se deben utilizar para denunciar estas agresiones (…) y buscar que este tipo de actitudes no queden en la impunidad”.

En la misma línea, Víctor Pino, periodista experto en situaciones de conflicto, comentó que “los periodistas somos la primera línea de las comunicaciones. Yo fui atacado con perdigones mientras hacía mi trabajo en Brasil y aquí en Chile, por eso como veedores por el derecho a la comunicación, los profesionales de prensa estaremos acreditados por el Colegio de Periodistas y estaremos protegiendo a los colegas que están en las calles”. Además, el profesional también sugirió que, al momento de estar cumpliendo la labor de veedor/a, se debe tomar distancia prudente de la prensa, Carabineros y manifestantes, con el fin de resguardar la integridad física de cada uno de quienes participarán en esta tarea.

Por otra parte, la secretaria general del Colegio de Periodistas de Chile, Rocío Alorda, valoró la participación de las y los colegas en la capacitación, e hizo énfasis en la importancia que tiene el observar cómo están actuando las fuerzas de orden público frente a la labor periodística para “evitar que se generen agresiones y así garantizar la libertad de expresión y la libertad de prensa”. Además, aseguró que “cada vez que haya agresiones a la prensa, el Colegio de Periodistas evaluará distintos recursos de protección (…) entendiendo que informar a la sociedad respecto a lo que está pasando en las calles es una prioridad”.

Finalmente, la reunión finalizó extendiendo la invitación para todas y todos integrantes del Colegio de Periodistas de Chile,  formar parte de este nuevo equipo de veedores/as que buscará tener un rol clave frente los hechos noticiosos que se darán en los próximos días.

Especial 18 de octubre: A un año de la revuelta social

Este domingo se cumple un año de la revuelta social que despertó la conciencia de todo un país. El Bloque por el Derecho a la Comunicación pondrá a disposición a partir del mediodía una serie de material audiovisual relacionado al histórico día que marcó un punto álgido en la protesta social del país, y que realizaron periodistas y comunicadoras/es en diferentes zonas de Chile. Asimismo, seguiremos transmisiones de prensa que incorporarán una mirada crítica hacia los procesos políticos que se desarrollaron post 18 de octubre y de cara al Plebiscito Electoral.

A continuación les dejamos el programa:

12:00 Estreno documental «Estallido en Valparaíso. A un año de la revuelta social». Trabajo realizado por Upla TV. Transmisión por www.uplatv.cl y Facebook @ChileComunica2
13:00 Video «Mayo feminista: marcha estudiantil contra la violencia machista». Trabajo realizado por Natalie Salvatierra y Felipe Fredes de la productora Sietelinces. Transmisión por Facebook @ChileComunica2
15:00 Transmisión especial de El Desconcierto conmemoración 18 de octubre. El actor Héctor Morales y el periodista Sergio Jara estarán a cargo de la conducción que incluirá entrevistas a Fernando Atria, Emilia Schneider y Nano Stern, entre otras/os. Se transmitirá desde el Museo del Estallido Social por todas las plataformas de www.eldesconcierto.cl y replicado por Facebook @ChileComunica2
17:00 Estreno micro documental «Huellas, la lucha por el cambio». Esta pieza muestra las respuestas que tuvo el pueblo de Elqui, en la comuna de Vicuña, después de las manifestaciones del 18 de octubre. El trabajo de Vinilo Films, estuvo dirigido por Nicolás Rojas, el registros y cámara a cargo de Nicolás Rojas y Rodrigo Rivera y el apoyo periodístico a cargo de Francisco Sáez. Transmisión por Facebook @ChileComunica2
18:00 Podcast «Capítulo1|Chile: del estallido social al Plebiscito». Trabajo realizado por la revista La Lengua de Argentina. Transmisón por Facebook @ChileComunica2
18:30 Estreno video musical «No hay derecho de vivir en paz». Creación colectiva de artistas ariqueños inspirado en el estallido social. Transmitido por Challa TV y Facebook @ChileComunica2.

UPLA TV transmitirá Concierto para Patricio Manns

El especial denominado “La dignidad se convierte en costumbre”, será retransmitido por www.radio.uchile.cl, www.eldesconcierto, www.parquecultural.cl y través de las redes sociales del Bloque por el Derecho a la Comunicación, este viernes 16 de octubre, a las 16 horas.

«Hay que conocer la piedra que corona al ventisquero. Hay que recorrer callado los atajos del silencio», «Nunca el hombre está vencido, su derrota es siempre breve» versan una de las más celebres y profundas de las tantas creaciones del músico nacional Patricio Manss. La delicadeza de sus letras y la densidad de su contenido, dotaron a la Nueva Canción Chilena un rico capital musical y cultural, incorporando innegables referencias sociales y políticas del Chile de los 60 y 70, continuando así con el legado de Víctor Jara y Violeta Parra.

Pero pese a su extensa y variada obra, la amnesia crónica que sufre la institucionalidad estatal hoy lo tocó. Su paso por la clínica donde estuvo internado hace unas semanas lo endeudó en $453 millones (según declaró a Revista Sábado), debido a la cual, ante la ausencia de una política cultural que reconozca y cuide a sus grandes cultores y cultoras, distintos artistas y amigos han organizado el Concierto para Patricio Manns “La dignidad se convierte en costumbre”.
Fijado para el viernes 16 de octubre, a las 16 horas, a través de la transmisión de www.uplatv.cl (Canal de TV de la Universidad de Playa Ancha), el concierto contará con la participación de un reconocido grupo de artistas: Víctor Heredia; Inti Illimani Histórico; Illapu; Congreso; Anita Tijoux; Sol y Lluvia; Mauricio Redolés; Vicente Feliu; Manuel Sánchez; Silvia Balducci; Trappo Banda; Osvaldo Torres; Elizabeth Morris y Nano Stern.

Concierto para Patricio Manns será retransmitido, además, por www.radio.uchile.cl, www.eldesconcierto.cl; www.parquecultural.cl, y cuenta con la colaboración de las municipalidades de Recoleta y Valparaíso. La conducción estará a cargo de Miguel Davagnino y contará con los comentarios de Pedro Cayuqueo y Tito Tricot.
Datos para colaborar:
Banco Santander
Cta. Nombre: Patricio Manns
Cuenta corriente: 69023614
RUT: 3.441.168-9
Correo: encuentroparapatriciomanns@gmail.com